277 familias de Rucapequén siguen sin agua potable de la red
Abrir la llave y volver a tener agua potable sigue siendo un problema sin resolver para 277 familias de Rucapequén, en Chillán Viejo. El nuevo pozo del Servicio Sanitario Rural (SSR) no puede utilizarse para consumo humano debido a parámetros que superan los límites permitidos.
Análisis realizados al agua detectaron niveles de hierro, manganeso y turbiedad superiores a lo autorizado para consumo humano, situación que mantiene al sector dependiendo de un abastecimiento de emergencia.
Mientras se busca una salida definitiva, la Delegación Presidencial de Ñuble continuará financiando la entrega de 99.720 litros diarios de agua potable certificada mediante camiones aljibes.
El problema fue abordado este viernes en una reunión entre vecinos y dirigentes de Rucapequén, la Delegación Presidencial, la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), el municipio de Chillán Viejo y el diputado Cristóbal Martínez.
Durante el encuentro fueron presentadas dos alternativas técnicas que actualmente están siendo evaluadas para recuperar el funcionamiento regular del sistema.
Una de ellas considera instalar filtros específicos capaces de tratar los problemas detectados en el agua del nuevo pozo, junto con realizar adecuaciones en las instalaciones para permitir su funcionamiento.
Todavía no se ha definido cuál de las alternativas será ejecutada ni su financiamiento, por lo que tampoco existe una fecha informada para que las familias puedan volver a abastecerse normalmente desde el SSR.
El delegado presidencial de Ñuble, Diego Sepúlveda, aseguró que los camiones aljibes continuarán mientras se resuelve el problema.
“Los vecinos merecen abrir la llave y tener agua potable segura. Estamos estudiando ambas alternativas, pero queremos darles la tranquilidad de que habrá una solución definitiva y que, mientras aquello se concreta, el abastecimiento mediante camiones aljibes estará asegurado”, afirmó.
Desde la Dirección de Obras Hidráulicas se mantendrá el acompañamiento técnico para determinar qué intervención resulta viable.
El presidente de la Cooperativa APR Rucapequén, Bernardo Ferrada, señaló que la reunión permitió conocer directamente las opciones que están sobre la mesa y avanzar en la búsqueda de los recursos necesarios, mencionando especialmente la incorporación de filtros al sistema.
Por ahora, las 277 familias afectadas continuarán dependiendo de los casi 100 mil litros de agua distribuidos diariamente en camiones aljibes, mientras se determina qué solución será implementada y cuánto demorará su ejecución.
