Gobierno chileno reafirma soberanía sobre el Estrecho de Magallanes tras tensas declaraciones argentinas

La noche del lunes, la Cancillería chilena salió al paso de versiones provenientes de Argentina que ponían en entredicho la soberanía de Chile sobre el Estrecho de Magallanes, región clave para la conectividad y el intercambio internacional al sur del continente. Las declaraciones de un alto oficial de la Fuerza Aérea Argentina, Gustavo Javier Valverde, abrieron un nuevo episodio de tensión diplomática entre los dos países, reavivando un tema sensible de la historia fronteriza en el Cono Sur.
Valverde, brigadier general trasandino, afirmó que “Magallanes, el sur, el Drake, son soberanía argentina y hay que mantener presencia”, en alusión directa a territorios que el derecho internacional reconoce como parte de Chile. Sus palabras encendieron las alarmas, especialmente en Magallanes, donde el tema de los límites y la defensa territorial es una preocupación local permanente.
El ministro de Relaciones Exteriores Francisco Pérez Mackenna respondió categóricamente y reiteró la posición del Estado de Chile: “La soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes es indiscutible y se fundamenta en los tratados de 1881 y 1984, ampliamente reconocidos por ambas naciones y la comunidad internacional”, afirmó. El senador magallánico Iván Moreira calificó las declaraciones militares argentinas como “gravísimas” y exigió una aclaración formal de las máximas autoridades trasandinas.
No es la primera vez que surge una controversia de este tipo, y la historia reciente aporta antecedentes: en abril de 2026, otra autoridad argentina intentó arrogarse derechos en la llamada “boca de Magallanes”, hecho que también fue desmentido rápidamente por La Moneda. Los tratados mencionados por cancillería –décadas de negociaciones y gestos diplomáticos arduos– han sido la base legal y política para la estabilidad fronteriza entre ambos países.
El gobierno chileno mantiene su postura y aguarda algún pronunciamiento oficial de parte de Buenos Aires, mientras monitorea de cerca cualquier posible escalada que pudiera afectar la convivencia y la cooperación bilateral en la zona austral. Por ahora, no se reportan incidentes en terreno ni medidas de seguridad extraordinarias, pero se recomienda a la ciudadanía y autoridades regionales mantenerse atentos a la evolución del diálogo diplomático.
Desde la delegación chilena recuerdan que los tratados internacionales que amparan los derechos y soberanía sobre el Estrecho de Magallanes siguen vigentes, y cualquier intento de desconocerlos no tiene cabida, insisten. Se espera que en las próximas horas haya nuevas comunicaciones entre ambos países para desescalar el tono y evitar una crisis mayor.
