Universidades de Santiago retoman clases tras amenaza masiva de masacre

Luego de un viernes de incertidumbre, preocupación y campus vacíos en el centro de Santiago, las universidades afectadas por las amenazas de masacre reabrieron sus puertas este lunes 24 de agosto con clases y actividades presenciales normales.
Cuatro instituciones –la Universidad Diego Portales, Alberto Hurtado, la Academia de Humanismo Cristiano y la Universidad de Santiago de Chile– suspendieron sus jornadas el viernes pasado, luego de recibir correos electrónicos con amenazas de masacre. La decisión se tomó como medida preventiva mientras la Brigada de Cibercrimen de la Policía de Investigaciones (PDI) y la Fiscalía Centro Norte intentaban identificar al responsable. Instituciones como la Finis Terrae evaluaron la situación pero mantuvieron sus clases tras coordinar con Carabineros.
La investigación avanzó rápido: la PDI logró detener la madrugada del sábado en Lo Espejo a Alejandro Venegas Oses, un joven de 22 años acusado de estar vinculado al envío de los mensajes. En su domicilio se incautaron equipos y evidencias digitales que están siendo analizadas. Venegas Oses fue formalizado por amenazas y quedó con prohibición de acercarse a las universidades afectadas, firma mensual y arraigo nacional, mientras la fiscalía y la PDI profundizan en los peritajes para confirmar si él fue efectivamente el autor de los correos y si actuó solo o con otros involucrados.
Según correos difundidos, las amenazas hacían referencia a presuntos actos violentos en nombre de grupos denominados “764” y “No Lives Matter”, situación que obligó a la suspensión preventiva en cuatro casas de estudio y alertó también a la Universidad de Chile, Los Andes, del Desarrollo y Adolfo Ibáñez, entre otras, aunque no todas interrumpieron actividades.
Este martes, directivos y autoridades universitarias reiteraron el llamado a la calma y a informarse solo por canales oficiales, advirtiendo además evitar difundir rumores no confirmados y reportar cualquier situación inusual o sospechosa a las autoridades.
La investigación sigue en desarrollo, mientras el ambiente académico intenta retomar la normalidad y las casas de estudio trabajan coordinadas con la PDI y la fiscalía para reforzar las medidas de prevención y seguridad.
