Libia pide intervención de la Corte Penal Internacional por masacres recientes en el oeste

La crisis de violencia que desde hace más de una década golpea a Libia sumó un nuevo capítulo este 23 de agosto de 2026, cuando la Institución Nacional de Derechos Humanos en ese país solicitó formalmente a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) investigar posibles crímenes de guerra en la región oeste, en medio de continuos choques armados entre milicias locales.
La solicitud –respaldada con información, evidencias y testimonios– apunta a episodios recientes ocurridos en las ciudades de Surman, Zawiya y Trípoli, donde enfrentamientos entre grupos armados afines al Gobierno de Unidad Nacional (GUN) y milicias rivales han dejado un saldo dramático. Sólo el enfrentamiento del pasado 4 de agosto en Surman terminó con al menos ocho muertos y varias decenas de heridos, mientras que durante el mes de mayo de este año, otros choques provocaron la muerte de cuatro personas y más de 30 heridos graves en la misma ciudad.
La capital Trípoli tampoco ha estado exenta de violencia: entre el 12 y el 14 de mayo de 2025, intensos enfrentamientos obligaron al cierre total del aeropuerto y motivaron la evacuación de personal extranjero, dejando cerca de una docena de fallecidos y medio centenar de heridos.
Según el informe, la escala y el patrón de los ataques contra civiles en estos episodios podrían constituir crímenes de guerra, en un contexto de impunidad frente a la incapacidad de las autoridades judiciales nacionales para realizar investigaciones efectivas.
La situación en Libia permanece tensionada entre las fuerzas leales al Gobierno de Unidad Nacional liderado por Abdelhamid Dbeiba en el oeste y el mariscal Jalifa Haftar en el este. El país está fragmentado institucionalmente desde las elecciones de 2014, con recurrentes episodios de violencia protagonizados por milicias fuertemente armadas.
En el contexto actual, la Institución Nacional de Derechos Humanos reclama el rol de la CPI ante la falta de avances en los tribunales locales y la persistente amenaza sobre la población civil, en especial en zonas como Surman y Zawiya, epicentro de los combates más recientes.
Hasta ahora, la Fiscalía de la CPI no ha pronunciado una acción concreta sobre esta nueva solicitud. Libia sigue siendo escenario de conflictos armados que, según la denuncia, mantienen en riesgo a miles de civiles mientras el sistema judicial interno no ofrece garantías de justicia para las víctimas.
