Ébola deja más de 2.500 muertos en el peor brote de la historia reciente de República Democrática del Congo

La República Democrática del Congo (RDC) enfrenta desde febrero de 2026 el brote de ébola más grande registrado en su historia, que según cifras oficiales entregadas al 20 de agosto de este año, suma al menos 5.375 casos confirmados y 2.557 personas fallecidas. El virus —que causa fiebre hemorrágica grave— avanza principalmente en las provincias de Ituri, Kivu del Norte, Haut-Uélé, Tshopo, Bas-Uélé y Kivu del Sur.
Reportes del Ministerio de Salud congoleño y la Organización Mundial de la Salud señalan que la tasa de letalidad alcanza un 47,6%. Actualmente, cerca de 740 pacientes se mantienen aislados o hospitalizados mientras las autoridades intensifican el rastreo de contactos, que ya cubre un 85,5% de los casos, superando el objetivo mínimo recomendado por los expertos.
El brote superó en extensión y complejidad al registrado en RDC entre 2018 y 2020 y, a la fecha, es solo superado por la epidemia africana de 2014-2016, que dejó más de 11 mil fallecidos en África Occidental.
Las campañas de vacunación son una de las principales herramientas de contención. Hasta ahora, el país ha recibido 16.520 dosis de la vacuna Ervebo de un total esperado de 50 mil. Además, se han iniciado los primeros ensayos en humanos de dos vacunas específicas contra la cepa de Bundibugyo, una variante menos común pero presente en este brote, y se reportan resultados de seguridad preliminarmente positivos. La vacuna Ervebo ya mostró indicios de eficacia contra esta cepa en estudios con animales, aunque aún faltan datos definitivos en humanos.
La situación no se limita solo a RDC. Uganda, país vecino, detectó 20 contagios confirmados —de estos, 15 se atribuyeron a personas que viajaron desde RDC— y registró 2 fallecimientos. Tras el aislamiento y monitoreo de casos, Uganda fue declarada libre de ébola el 28 de julio de 2026.
Las acciones en terreno incluyen control estricto en las áreas afectadas, vigilancia epidemiológica permanente y medidas de aislamiento hospitalario. Pese al despliegue, los retos logísticos, la movilidad interna y la limitada infraestructura en zonas rurales dificultan la contención total.
El Ministerio de Salud congoleño recomienda acudir al centro de salud más cercano ante síntomas de fiebre alta o sangrado y advierte sobre la necesidad de evitar contactos cercanos con personas enfermas o fallecidas y seguir las indicaciones sanitarias locales.
Si bien la vacunación y el monitoreo continúan, el brote se mantiene activo y bajo vigilancia intensa. Las autoridades internacionales y congoleñas siguen alertas ante posibles nuevos focos de transmisión en los próximos meses.
