Fracasa instalación de comisión para Ley de Incendios pese a urgencia en el Congreso

Una vez más, la esperada comisión mixta que debe destrabar la Ley de Incendios Forestales no logró constituirse en el Congreso. Los parlamentarios convocados no alcanzaron el quórum requerido este lunes 12 de agosto, prolongando una paralización que ya suma cinco meses, en pleno aumento del riesgo de nuevos siniestros en varias regiones del sur de Chile.
La urgencia de legislar quedó expuesta tras los graves incendios que en enero de este año afectaron Ñuble, Biobío y La Araucanía, dejando profundas cicatrices en comunidades rurales y obligando al gobierno a decretar emergencia preventiva. Sin embargo, las diferencias políticas y la ausencia de representantes, en especial entre los oficialistas, han impedido activar la comisión clave para destrabar el proyecto.
Los comités parlamentarios han reconocido oficialmente el aumento del riesgo de incendios, atribuyéndolo al cambio climático y a la influencia del fenómeno de El Niño, factores que generan condiciones propicias para la propagación de fuego en zonas forestales y rurales. Por esta razón, el gobierno le otorgó al proyecto de ley el carácter de urgente, pero hasta ahora no se han discutido ni las medidas específicas ni el presupuesto asociado para la próxima temporada crítica.
“Necesitamos respuestas concretas antes del verano. El Congreso debe priorizar la protección de las personas y los ecosistemas”, señalan actores locales desde Ñuble, una de las regiones más golpeadas por los últimos eventos.
La comisión mixta se creó formalmente hace cinco meses, pero no ha logrado iniciar su trabajo, manteniendo en suspenso la discusión sobre nuevas herramientas legales para prevención, combate y sanciones asociadas a los incendios forestales. Tampoco se han divulgado los detalles del articulado, lo que alimenta la preocupación de comunidades vulnerables y de quienes integran cuadrillas de emergencia.
Mientras la tramitación permanece congelada, autoridades y expertos advierten que cada semana de retraso es una oportunidad perdida para reforzar la prevención y reducir el riesgo de pérdidas humanas y materiales. Los ojos vuelven a estar sobre el Congreso: los próximos días serán claves para definir si la nueva Ley de Incendios logra avanzar antes de la temporada más compleja.
