Rusos retiran más de 2 billones de rublos tras ataques a infraestructura

Entre enero y agosto de 2026, ciudadanos rusos han comenzado a sacar masivamente dinero de los bancos, alcanzando más de 2 billones de rublos en efectivo, según cifras del Banco Central de Rusia. El fenómeno ha marcado un récord en julio de este año y se mantiene al alza tras los ataques reportados a refinerías y almacenes en el país.
La medida de los rusos coincide con una serie de ofensivas ucranianas hacia infraestructura clave de Rusia, como refinerías de petróleo y depósitos logísticos. Aunque el Banco Central de Rusia no detalló las causas del aumento en los retiros, analistas internacionales vinculan la desconfianza y la preocupación ciudadana con los recientes episodios de violencia y las posibles repercusiones económicas que desencadenan.
Las sucursales bancarias y cajeros automáticos han reportado una demanda sostenida de efectivo desde comienzos de año. El peak se registró en julio, el mismo mes en que Ucrania intensificó sus ataques a infraestructura logística de alto valor estratégico. Pese a las múltiples consultas, el Banco Central se ha limitado a entregar cifras sin pronunciarse sobre el trasfondo social de esta tendencia.
El retiro de dinero a estos niveles no tiene precedentes recientes en la economía rusa. Expertos advierten que una fuga masiva de efectivo puede tensionar el sistema financiero, potenciar la inflación y afectar la operatividad del comercio formal, aunque de momento no se reportan restricciones para los clientes bancarios.
Al cierre de este reporte, los retiros siguen en escalada y la incertidumbre se mantiene, sin que las autoridades entreguen nuevas recomendaciones a la población.
