Portillo sumó más de 7,6 metros de nieve y extiende su temporada hasta octubre

Portillo vivió uno de los inviernos más intensos de las últimas décadas. Desde el 14 de julio, el principal centro de esquí de la Región de Valparaíso estuvo inaccesible por una combinación de tormentas que dejaron más de 7,6 metros de nieve acumulada, superando por lejos su registro histórico anual de 5,1 metros por temporada.
La medida de cierre total, determinada por motivos de seguridad debido al riesgo en la Ruta 60 CH y a la inestabilidad en el paso Los Libertadores, provocó un verdadero terremoto económico en la zona. Portillo perdió cerca de un tercio de su operación habitual, y el recinto congeló toda actividad turística y deportiva durante un mes.
Miguel Purcell, gerente general de Ski Portillo, detalló que “el acceso ha estado cerrado desde el 14 de julio por seguridad. Estamos enfrentando una temporada extraordinaria en términos de nieve, pero con graves impactos para nuestros trabajadores y la economía local”. Más de 550 personas, junto a proveedores y emprendedores turísticos del valle, han visto afectada su fuente de ingresos en plena temporada alta.
El corte dejó a turistas nacionales y extranjeros en total incertidumbre sobre el calendario invernal. Según las estimaciones del propio centro de esquí, los daños para la imagen de Chile como destino de nieve también han sido considerables, producto de la falta de certeza en las fechas de apertura y la imposibilidad de planificar viajes con anticipación.
En las últimas horas, autoridades de la Delegación Presidencial de Los Andes y la Prefectura Aconcagua habilitaron de forma parcial el tránsito de camiones en la Ruta 60 CH, aunque con restricciones estrictas de horario y sentido, priorizando la actividad de carga. Ricardo Figueroa, delegado presidencial provincial, anticipó que “esperamos poder habilitar la ruta al turismo este domingo o el lunes, si el clima lo permite”.
La extensión de la temporada, hasta el 11 de octubre, aparece ahora como una de las escasas buenas noticias para hoteles, negocios y operadores. “Recuperar parte del tiempo perdido será clave. La demanda existe, pero dependemos completamente de la seguridad de la ruta y la coordinación entre servicios”, agregan desde Portillo.
El paso Los Libertadores funciona aún con normalidad restringida y se mantiene la atención sobre el estado climático, dado que nuevos frentes podrían modificar los planes. En la práctica, turistas y transportistas deben informarse diariamente respecto al estado de la ruta, horarios habilitados y eventuales cambios de último minuto.
