Juego online en Chile: Estado cobra impuestos sin reglas claras y crece la polémica

El debate por el juego online en Chile retomó fuerza luego del informe publicado por el Instituto Res Publica, que puso sobre la mesa la falta de regulación específica para las plataformas de apuestas en línea y las contradicciones en la actuación del propio Estado. Mientras los casinos físicos operan bajo leyes estrictas y son fiscalizados constantemente, los sitios online funcionan en un limbo legal, pero desde junio de 2026 deben registrarse para pagar IVA según la reciente resolución del Servicio de Impuestos Internos.
Esta situación abre una paradoja: el Estado chileno recauda impuestos provenientes de casinos online que, en la práctica, no están regulados ni fiscalizados bajo las mismas normas que los casinos presenciales. Al mismo tiempo, algunos organismos estatales buscan bloquear el acceso a las plataformas de juego online, generando incertidumbre jurídica tanto para las empresas como para los usuarios.
Según el informe del IRP, los casinos presenciales operan bajo la Ley Nº 19.995, que exige estrictos protocolos de juego responsable y protección a menores. Las apuestas digitales, en cambio, continúan abiertas al público chileno sin controles equivalentes, lo que deja a las personas expuestas a publicidad sin filtro, falta de resguardo en apuestas de menores de edad y riesgos asociados a la ausencia de fiscalización.
Desde la industria, se reclama la urgencia de una regulación clara, con reglas parejas y la instauración de un sistema de licencias, para evitar la actual desigualdad legal. La petición coincide con demandas desde el ámbito legislativo, donde un proyecto de ley busca normar el sector y está en trámite en el Congreso, aunque aún no existen detalles concretos sobre sus alcances ni fecha estimada de aprobación.
Actualmente, cualquier usuario mayor de edad puede apostar libremente en plataformas internacionales sin límites claros. Mientras tanto, el Estado obtiene una nueva fuente de recaudación fiscal, pero esa recaudación no se traduce en garantías para los jugadores ni en beneficios sociales relacionados al control y prevención de adicciones.
La discusión sigue abierta, con fuerte presión para ordenar el mercado digital y corregir la falta de coherencia en la actuación estatal. Hasta ahora, la única certeza es que las apuestas online siguen creciendo en Chile, en medio de un vacío legal y bajo reglas que aún están por definirse.
