Congreso vota proyectos clave sobre carreras de perros galgos en Chile

La tarde de este 18 de agosto, el Congreso de Chile discutió dos proyectos enfrentados sobre el futuro de las carreras de perros galgos: una iniciativa para prohibirlas completamente y otra para establecer su regulación bajo estrictos controles.
El debate, convocado para las 19:30 con votación principal hacia las 21:30 horas, divide a los parlamentarios y a la opinión pública en torno a la práctica que, hasta ahora, no tiene marco legal en el país y ha generado denuncias reiteradas por maltrato y abuso animal.
El primer proyecto, presentado en 2021 por el diputado Tomás Hirsch, busca la prohibición total de las carreras de galgos, con multas que pueden llegar a las 40 UTM y penas de presidio menor en su grado medio para quienes las organicen o participen. Además, contempla la inhabilidad perpetua para tener animales a quienes resulten sancionados bajo esta norma. También se consideran sanciones de entre 5 y 20 UTM para quienes promuevan, faciliten o difundan estas carreras.
En el otro extremo, un grupo de parlamentarios propone una regulación que establecería condiciones obligatorias para la realización de las carreras, como controles veterinarios, medidas de seguridad, calidad y condiciones de las pistas, y restricciones específicas para evitar daños o lesiones a los animales.
El diputado Alejandro Bernales fue categórico respecto a su postura antes de la votación: “Votar a favor de la prohibición y al mismo tiempo a favor de la regulación es contradictorio. Por ello, sostengo mi apoyo a la prohibición y votaré en contra de la regulación”. Así reforzó el desacuerdo que atraviesa la discusión, especialmente entre quienes consideran que la regulación sería insuficiente para proteger a los animales involucrados.
Actualmente, Chile no cuenta con legislación específica sobre carreras de perros galgos. La decisión que adopte el Congreso podría marcar un antes y un después para la presencia legal de esta actividad en el país, con posibles sanciones económicas y penales inéditas para los responsables de su organización.
Aunque aún no se conocen los resultados de la votación, ambos proyectos han puesto en primer plano el debate sobre el trato a los animales y el rol fiscalizador del Estado, especialmente considerando las crecientes movilizaciones y denuncias ciudadanas en torno al bienestar animal. Por ahora, quienes participan o promueven esta práctica deben estar atentos a nuevas definiciones, ya que cualquiera sea el desenlace, se avecinan cambios normativos relevantes.
