Millonaria obra eléctrica en San Carlos alcanza 80% y estará lista este año

Una inversión cercana a los US$19 millones comienza a tomar forma en San Carlos. La futura Subestación Bulí alcanzó un 80% de avance y su entrada en funcionamiento está proyectada antes de que termine 2026, con la promesa de fortalecer el suministro eléctrico en la Provincia de Punilla.
Las faenas fueron inspeccionadas este martes 11 de agosto por el seremi de Energía de Ñuble, Cristian Jaque, y el delegado presidencial provincial de Punilla, Cristóbal Jardua, quienes revisaron el estado de una infraestructura considerada relevante para responder al crecimiento de la demanda energética de esta zona de Ñuble.
El proyecto es desarrollado por Transemel S.A. y contempla la construcción de una nueva subestación seccionadora, que permitirá intervenir la operación de las líneas Parral–Monterrico y Parral–Cocharcas.
Uno de sus componentes principales será un transformador de 154/66 kV con una capacidad de 75 MVA. A ello se sumarán sistemas de control, protecciones, telecomunicaciones y monitoreo remoto.
Más allá de las características técnicas, la obra busca resolver una necesidad concreta: disponer de una red con mayor capacidad y flexibilidad para enfrentar la demanda eléctrica de hogares y actividades productivas de Punilla.
Según explicó el seremi Cristian Jaque, la nueva infraestructura permitirá aumentar la resiliencia del sistema y mejorar la seguridad y calidad del suministro para familias y empresas.
“La Subestación Bulí es una infraestructura estratégica para el desarrollo de nuestra región”, señaló la autoridad, agregando que una red más robusta también puede facilitar la llegada de nuevos proyectos de inversión.
La instalación permitirá seccionar las líneas Parral–Monterrico y Parral–Cocharcas en el tramo comprendido entre San Carlos y Tap Ñiquén. Esto entregará mayores alternativas operacionales al sistema eléctrico frente a requerimientos de la red.
Desde la Delegación Presidencial Provincial también apuntaron al efecto que podría tener la obra sobre sectores relevantes para la economía de Punilla.
Cristóbal Jardua sostuvo que contar con infraestructura energética confiable es necesario para acompañar actividades agrícolas, industriales y de servicios, además de generar mejores condiciones para futuras inversiones.
La construcción adquiere especial importancia en una región donde los cortes de energía durante sistemas frontales y otras emergencias meteorológicas han afectado en distintas ocasiones a sectores urbanos y rurales.
Sin embargo, las autoridades no atribuyeron a esta obra por sí sola la solución de ese tipo de interrupciones, que pueden tener distintas causas dentro de la red.
Con un 20% de las obras todavía pendiente, el cronograma contempla que la Subestación Bulí pueda entrar en operación antes de finalizar este año.
