Netanyahu rechaza plan de paz de EE.UU. para Gaza y mantiene ofensiva

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, descartó un plan de paz elaborado por Estados Unidos que proponía 15 puntos para intentar resolver el conflicto en Gaza. La decisión fue confirmada este viernes 9 de agosto, en medio de un escenario en que Washington busca destrabar varias crisis en Medio Oriente, incluido el conflicto con Hamas.
La propuesta norteamericana pretendía ser un avance relevante para bajar la violencia y buscar una salida diplomática al conflicto, pero el gobierno israelí fue enfático en rechazar cualquier retiro de sus fuerzas mientras Hamas mantenga capacidades armadas. “El Ejército de Defensa de Israel no se retirará hasta que Hamas esté completamente desarmado”, afirmó Netanyahu en declaraciones públicas, subrayando que seguirán adelante con la operación militar sobre Gaza.
Esta postura supone un nuevo portazo a la presión diplomática que la administración estadounidense ha intentado ejercer en las últimas semanas, buscando acuerdos marco no sólo en Gaza sino también en Líbano e Irán. Netanyahu fue más allá y reprochó a Estados Unidos la insistencia en poner fin a las guerras en la región sin tener el consentimiento de Israel.
Desde el inicio del conflicto actual, la relación entre el gobierno israelí y Washington ha estado marcada por momentos de tensión sobre los plazos y condiciones para el cese de la ofensiva militar. El rechazo público a este nuevo plan estadounidense evidencia, según analistas internacionales, la dificultad de avanzar hacia una resolución negociada mientras ambos bandos mantengan las actuales posiciones.
Por ahora, la administración israelí no ha entregado señales de apertura a negociaciones extensas ni ha dado detalles sobre eventuales condiciones adicionales. Tampoco se han dado a conocer los puntos específicos del plan estadounidense, ni las reacciones oficiales de la Casa Blanca tras el rechazo de Netanyahu.
La situación en Gaza sigue siendo extremadamente delicada, con la población civil sufriendo las consecuencias de bombardeos y restricciones constantes. La comunidad internacional, incluida Naciones Unidas, ha manifestado preocupación por la falta de avances diplomáticos y el aumento del sufrimiento humanitario en la zona.
Se espera que en los próximos días se conozcan respuestas más formales desde Washington, mientras Israel reafirma su política de seguridad: nada se moverá hasta que Hamas deponga las armas.
