Kurdo fue alimentado a la fuerza durante huelga de hambre en detención migratoria de EE.UU.

La historia de Gabar Choli, un hombre de origen kurdo que solicitó asilo en Estados Unidos, revela las prácticas utilizadas por las autoridades migratorias en ese país para responder a las huelgas de hambre. Según información reportada por The Guardian, Choli fue sometido a alimentación forzada dos veces al día durante ocho meses mientras estaba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Texas.
Choli inició una huelga de hambre como protesta tras la negativa a su solicitud de asilo. Las huelgas de hambre en contextos de detención migratoria han sido ampliamente cuestionadas por organismos internacionales de derechos humanos, y la alimentación forzada es considerada por algunos de estos como una forma de tortura, dada su capacidad de provocar daño físico y psicológico significativo.
Aunque los detalles exactos sobre las fechas de detención y deportación de Choli no están disponibles, el caso se conoce ahora porque el hombre vive en Canadá luego de haber sido deportado desde territorio estadounidense. Según se informó, la alimentación forzada en su caso se mantuvo durante ocho meses, un periodo inusualmente prolongado para este tipo de medida.
La alimentación forzada en centros de detención migratoria de Estados Unidos es una práctica que, según denuncias de organizaciones pro derechos humanos, se ha mantenido a pesar de las reiteradas advertencias sobre daños duraderos para la persona involucrada. El uso de este método en contextos de huelga de hambre continúa generando debate sobre la proporcionalidad de las medidas y la protección de los derechos de los migrantes en situación de vulnerabilidad.
Actualmente, Gabar Choli vive en Canadá tras ser deportado, según la información confirmada por el medio británico. El caso ha reavivado la discusión internacional sobre el manejo de huelgas de hambre en instalaciones migratorias y las condiciones bajo las cuales viven las personas detenidas en EE.UU.
