Debate en Chile por posible despliegue militar en apoyo a Carabineros

El anuncio de la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT) presentado por el Gobierno en agosto de 2026 abrió una fuerte discusión política y social: ¿militares apoyando procedimientos policiales?
La exministra Carolina Tohá fue clara en su postura: “Un eventual despliegue militar para apoyar procedimientos policiales va a ser muy conflictivo”. La propuesta, que contempla movilizar Fuerzas Armadas para contribuir con Carabineros en seguridad pública, busca hacer frente a agrupaciones criminales más violentas y sofisticadas que, según el Ejecutivo, controlan parte importante de barrios críticos en el país.
A este debate se sumaron voces del Congreso. El senador Martín Arrau (Republicano) remarcó que “los militares quizás no estén preparados para el orden público, pero pueden apoyar con inteligencia y operaciones especiales”. Pedro Araya, senador independiente, advirtió que “muchas de las medidas anunciadas ya se están aplicando y falta claridad en la hoja de ruta del Gobierno”. Por su parte, Iván Moreira (UDI) llamó a tener “respaldo legal para el uso de militares en la lucha contra el crimen organizado y el terrorismo, y ser cuidadosos porque no están preparados para el orden público”.
¿Qué propone concretamente la Agenda ACOT? Entre las más de 30 iniciativas, se contempla ampliar las facultades policiales, fortalecer Gendarmería y control fronterizo, crear una fuerza de tarea especializada para el combate al crimen organizado, junto con la extensión del periodo de flagrancia de 12 a 24 horas. Gran parte de estas reformas requieren cambios legales y, en algunos casos, una reforma constitucional, cuyo texto y alcances aún no han sido detallados por el Ministerio de Seguridad Pública.
La posibilidad de ver militares en zonas urbanas generó inquietud tanto en actores políticos como sociales. Organizaciones vecinales reclamaban hace meses un refuerzo urgente de la dotación de Carabineros en barrios afectados por la delincuencia, temor a que la llegada de militares implique tensiones adicionales o riesgos de abuso.
Aunque la propuesta de desplegar a las Fuerzas Armadas aún no tiene cronograma ni diseño concreto, el tema permanece en el centro del debate legislativo y del interés ciudadano. En las próximas semanas se espera que el Gobierno entregue mayores detalles sobre cómo se implementaría cada medida y cuál será la participación efectiva de las instituciones armadas en esta inédita ofensiva contra el crimen organizado en Chile.
