Sebastián Depolo cuestiona postura del Gobierno ante impacto de la megarreforma

Serias críticas desde la oposición levantó Sebastián Depolo, exembajador y figura del Frente Amplio, quien acusó al Gobierno de Kast de cerrar la puerta a cualquier debate sobre los eventuales efectos negativos de la polémica megarreforma tributaria recién despachada en el país.
En declaraciones públicas este viernes, Depolo apuntó directamente al Ejecutivo y al Partido Republicano, acusándolos de falta de apertura ante las observaciones sobre el proyecto y asegurando que el oficialismo “+llega a La Moneda y no cambia un ápice, es una secta de fanáticos”. A su juicio, la megarreforma podría implicar, entre otros problemas, “menor recaudación fiscal, mayor concentración de la riqueza, probable aumento de la deuda pública y recortes de servicios destinados a la ciudadanía”. Estas afirmaciones corresponden a proyecciones políticas y todavía no existen datos oficiales sobre cómo se reflejarán en la práctica.
El debate sobre los efectos económicos y sociales de la reforma sigue abierto y genera preocupación en diversos sectores. Según Depolo y representantes del Frente Amplio, la reciente negativa del Gobierno a discutir estos temas muestra una “intransigencia” en contraste con los diálogos logrados en proyectos anteriores, como la reforma de pensiones de la administración pasada. En ese caso, explican desde la oposición, pese a las diferencias, se llegó a acuerdos parciales mediante diálogos transversales, aunque con dificultades concretas para incluir la visión del Partido Republicano.
Además del Frente Amplio, fundaciones vinculadas a la oposición han reforzado la necesidad de abrir espacios de discusión que permitan analizar las posibles consecuencias macroeconómicas y sociales de la reforma, tema que hasta ahora no ha sido respondido oficialmente por el actual Ejecutivo de Kast ni por el ministro de Hacienda Jorge Quiroz.
Hasta el momento, no se han publicado informes oficiales sobre los impactos concretos de la megarreforma, ni se ha difundido una respuesta directa desde el Gobierno a las críticas de Depolo. La controversia mantiene la tensión política, en espera de pronunciamientos formales por parte del Ejecutivo sobre los efectos anticipados y eventuales ajustes al proyecto en los meses siguientes.
