Desastre histórico: lluvias arrasan ciudades y dejan desaparecidos en Estados Unidos

Una lluvia catalogada por meteorólogos como un evento que ocurre “una vez cada mil años” provocó inundaciones catastróficas en el estado de Misuri, Estados Unidos, obligando a declarar el estado de emergencia y movilizando un amplio operativo de rescate en las zonas más afectadas.
Las intensas tormentas descargaron entre 150 y 300 milímetros de lluvia en pocas horas cerca del río Black, en el sureste del estado. El nivel del afluente alcanzó un récord histórico de 8,7 metros, anegando carreteras, viviendas, campings y comunidades completas.
De acuerdo con las autoridades, miles de personas permanecen bajo alerta por inundaciones repentinas y los equipos de emergencia ya han realizado más de 90 rescates acuáticos en el condado de Reynolds, mientras el agua continúa avanzando y amenaza con nuevos desbordes.
Uno de los casos que más conmoción ha generado es el de Faith Gregory, una joven de 23 años que permanece desaparecida luego de que la corriente arrastrara su vivienda durante la madrugada. La mujer logró escapar junto a su pareja en un kayak, pero fue arrastrada por la fuerza del agua junto a sus mascotas. Su compañero sobrevivió, mientras familiares y equipos de rescate mantienen una intensa búsqueda.
La emergencia también dejó escenas dramáticas en un camping cercano al río Black, donde cerca de 20 personas tuvieron que ser rescatadas después de que una estructura colapsara por la fuerza de la corriente. En otros recintos turísticos, decenas de visitantes debieron refugiarse sobre los techos de vehículos, edificios e incluso árboles para evitar ser arrastrados por las aguas.
Las inundaciones incluso pusieron en riesgo a los propios rescatistas. Durante uno de los operativos, una embarcación de la Patrulla de Carreteras de Misuri quedó atrapada bajo el agua por una línea sumergida, obligando a dos efectivos a lanzarse al torrente. Ambos lograron llegar a tierra sin sufrir lesiones.
Frente a la magnitud del desastre, el gobernador Mike Kehoe declaró el estado de emergencia y ordenó el despliegue de helicópteros de la Guardia Nacional y equipos especializados de búsqueda y rescate para asistir a las comunidades aisladas.
También pidió a la población evitar desplazamientos y mantenerse lejos de ríos y quebradas, advirtiendo que el riesgo continuará durante los próximos días debido a nuevas lluvias pronosticadas.
Las autoridades estadounidenses advirtieron que numerosas carreteras permanecen destruidas o intransitables, mientras continúan las evacuaciones y las labores para ubicar a personas desaparecidas. Los meteorólogos no descartan que la situación empeore, ya que los ríos seguirán aumentando su caudal incluso después de que cesen las precipitaciones.
