Aunque durante los últimos años la región ha mostrado avances en materia habitacional, la realidad de los campamentos continúa presente en varias comunas de Ñuble. Actualmente, más de 300 familias viven en asentamientos precarios distribuidos en distintos puntos del territorio, a la espera de una solución definitiva.
Las cifras corresponden al Programa de Asentamientos Precarios 2025-2026 del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, que registra 17 campamentos activos en la región. De ellos, siete se encuentran en etapas avanzadas de intervención, mientras otros continúan enfrentando procesos de radicación o relocalización.
La mayor concentración se encuentra en Chillán, donde existen cinco asentamientos que agrupan a cerca de 130 familias. Le sigue Bulnes, con cuatro campamentos y alrededor de 50 familias. También existen asentamientos en Coelemu, Quirihue, Ninhue, San Carlos y San Nicolás.
Detrás de estas cifras hay familias que, en muchos casos, llevan años viviendo en condiciones de vulnerabilidad, enfrentando dificultades de acceso a servicios básicos, infraestructura adecuada y seguridad habitacional.
Desde el sector de la construcción manifestaron preocupación por la persistencia de estos asentamientos y plantearon la necesidad de acelerar las soluciones habitacionales, fortalecer la disponibilidad de suelo urbano y avanzar en una coordinación más estrecha entre organismos públicos y privados.
Uno de los antecedentes que se destacó durante una reciente reunión entre representantes del Ministerio de Vivienda, Serviu y la Cámara Chilena de la Construcción fue que Ñuble logró convertirse en la primera región del país en erradicar los campamentos de su capital regional. Sin embargo, el fenómeno continúa presente en otras comunas y sigue representando un desafío para las políticas de vivienda.
Actualmente existen proyectos y gestiones en desarrollo para avanzar en soluciones para familias de campamentos ubicados en Bulnes, San Nicolás y Ninhue, donde se trabaja en materias relacionadas con factibilidad de terrenos, urbanización y futuros proyectos habitacionales.
El desafío no es menor. Mientras algunas familias comienzan a acercarse a una vivienda definitiva, cientos de personas continúan esperando una respuesta que les permita dejar atrás años de incertidumbre y acceder a mejores condiciones de vida.
La situación refleja una realidad que muchas veces permanece fuera del debate público, pero que sigue afectando a cientos de hogares en la región y que mantiene a la vivienda como una de las principales demandas sociales en Ñuble.
