
El Complejo Volcánico Nevados de Chillán elevó este lunes su nivel de alerta técnica de Verde a Amarilla, luego de registrar emisiones de ceniza, gases y material piroclástico durante la mañana.
La decisión fue adoptada por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), tras constatar un aumento progresivo de la actividad interna del macizo, especialmente en los parámetros sísmicos monitoreados durante las últimas semanas.
Según explicó Álvaro Amigo, jefe de la Red Nacional de Vigilancia Volcánica de Sernageomin, durante la jornada se observaron emisiones de material volcánico fino y gases a través de pequeñas columnas eruptivas que alcanzaron alturas inferiores a los 200 metros sobre el cráter activo.
El especialista indicó que estos eventos marcan el cierre de un periodo de incremento paulatino de la actividad registrada por los equipos de monitoreo instalados en el volcán.
La zona potencialmente afectada corresponde principalmente a un radio de un kilómetro alrededor del cráter activo, donde podrían producirse emisiones menores de gases, cenizas o expulsión de bloques asociados a explosiones de baja magnitud.
Pese al cambio de alerta, desde Sernageomin aclararon que no existe actualmente un escenario eruptivo que obligue a evacuar sectores poblados o restringir accesos turísticos en la zona cordillerana.
No obstante, las autoridades reforzaron el monitoreo permanente del complejo volcánico y llamaron a la comunidad a mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales.
Durante esta jornada también se desarrolló una reunión de coordinación entre Senapred, Sernageomin y organismos del Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres para evaluar la evolución de la actividad y definir medidas preventivas ante eventuales cambios en el comportamiento del volcán.
El Nevados de Chillán no registraba manifestaciones superficiales de este tipo desde hace varios años, por lo que las emisiones observadas durante la mañana generaron especial atención entre los organismos técnicos encargados de la vigilancia volcánica.
