Niña de 3 años murió tras salir expulsada de castillo inflable por fuertes vientos

Lo que comenzó como una jornada familiar terminó en tragedia en Canadá. Una niña de tres años murió luego de que el castillo inflable en el que jugaba fuera levantado por fuertes ráfagas de viento en un parque de Montreal.
La víctima fue identificada como Ava Ciampini, quien asistía junto a su familia a un festival realizado en el parque Ouellette cuando ocurrió el accidente.
De acuerdo con medios locales, las ráfagas alcanzaron cerca de 80 kilómetros por hora, provocando que la estructura inflable se elevara repentinamente con varios niños en su interior.
Testigos relataron escenas de caos y desesperación mientras padres corrían para intentar auxiliar a los menores.
Ava salió expulsada varios metros y golpeó violentamente contra el suelo. Fue trasladada de urgencia a un hospital en estado crítico, pero horas más tarde se confirmó su fallecimiento.
Otras diez personas resultaron lesionadas durante el incidente.
“Parecía una zona de guerra”, relató un vecino que se encontraba en el lugar y cuya nieta conocía a la pequeña.
La tragedia golpeó profundamente a la comunidad de Montreal, donde durante las últimas horas cientos de personas han llegado hasta el parque para dejar flores, peluches y mensajes en memoria de la niña.
Su padre, Luca Ciampini, la recordó como una niña alegre, inteligente y muy cariñosa.
“Le encantaba hacer reír a la gente”, señaló a medios canadienses.
La familia también contó que Ava mantenía una relación muy cercana con su hermano menor, de apenas un año, a quien constantemente abrazaba y hacía reír cuando lloraba.
El mismo parque donde ocurrió el accidente tenía además un significado especial para los padres de la menor.
Según relató el padre, fue allí donde años atrás le pidió matrimonio a su esposa y donde acostumbraban regresar como tradición familiar.
Tras la tragedia, comenzaron cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad del castillo inflable y las medidas adoptadas durante el evento frente a las fuertes condiciones climáticas.
Sin embargo, la familia ha evitado centrarse públicamente en eventuales responsabilidades mientras enfrenta el duelo por la pérdida de la menor.
Los padres también decidieron donar los órganos de Ava para ayudar a otros niños.
En paralelo, vecinos y cercanos iniciaron una campaña solidaria para apoyar económicamente a la familia, logrando reunir cientos de miles de dólares en pocos días.
La investigación sobre el accidente continúa en Canadá mientras autoridades revisan las condiciones de seguridad del evento y el comportamiento del sistema inflable durante las ráfagas de viento.
