Elección en Perú sigue abierta: diferencia entre candidatos cae a menos de 9 mil votos

La definición presidencial en Perú continúa en suspenso. A medida que avanza el conteo oficial de votos, la distancia entre Roberto Sánchez y Keiko Fujimori se redujo este miércoles a apenas 8.378 sufragios.
Según el último reporte entregado por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con el 97,710% de las actas escrutadas, Sánchez alcanza el 50,023% de los votos, mientras que Fujimori obtiene el 49,977%.
El candidato de Juntos por el Perú suma hasta ahora 9.009.203 preferencias, contra los 9.000.825 votos de la postulante de Fuerza Popular.
La diferencia es mínima: apenas 0,046 puntos porcentuales.
El estrecho margen mantiene en máxima tensión a ambos comandos políticos, especialmente porque todavía quedan actas pendientes provenientes del extranjero y mesas observadas que deberán ser revisadas por los jurados electorales especiales.
Hasta ahora, existen 786 actas sin contabilizar y otras 1.600 derivadas a revisión.
Una parte importante corresponde al voto de peruanos en el exterior, un segmento donde el fujimorismo apuesta a recuperar terreno. De hecho, hasta este miércoles solo se había contabilizado el 63,5% de esas actas internacionales.
En paralelo, el Jurado Nacional de Elecciones informó que continúa el análisis de las actas observadas. El organismo detalló que el 62% de esos documentos sigue en trámite y que ya se han emitido cientos de resoluciones relacionadas con el proceso.
Otro de los puntos que podría extender la definición es el recuento de votos. Hasta el momento, 55 actas fueron enviadas a revisión, aunque solo cuatro tienen audiencia programada.
Mientras el país espera el resultado final, ambos sectores endurecieron la vigilancia sobre el conteo.
Desde el entorno de Roberto Sánchez defendieron las proyecciones de encuestadoras privadas que lo dan como eventual ganador por un margen estrecho y anunciaron medidas para “defender el voto popular”.
Keiko Fujimori, en tanto, insistió en que mantiene expectativas respecto del voto exterior y de las actas observadas.
“Tengo mucha esperanza”, afirmó la candidata, aunque pidió esperar el cierre oficial del cómputo antes de sacar conclusiones definitivas.
La elección se ha convertido en una de las más ajustadas de la historia reciente peruana y mantiene al país pendiente de cada actualización del conteo oficial.
