Déficit de vitamina D preocupa por su impacto en el sistema inmune

La vitamina D no solo es clave para mantener huesos fuertes. También cumple un rol importante en el funcionamiento del sistema inmune, ayudando al organismo a enfrentar virus, bacterias y procesos inflamatorios, especialmente durante el invierno.
La académica de Nutrición y Dietética de la Universidad de Las Américas, Valentina Inostroza, explicó que este nutriente participa directamente en la regulación del calcio y en la salud ósea. Sin embargo, en los últimos años también se ha demostrado su relación con la respuesta inmunológica del cuerpo.
Cuando la vitamina D ingresa al organismo, esta es transformada en calcitriol, su forma activa. Desde ahí actúa sobre células inmunes, fortaleciendo la capacidad de defensa frente a infecciones respiratorias y otros agentes patógenos.
Además, contribuye a controlar la inflamación provocada por situaciones de estrés o enfermedades. Por esa razón, distintos estudios han asociado niveles bajos de vitamina D con un mayor riesgo de infecciones respiratorias, enfermedades inflamatorias y patologías crónicas.
En Chile, las cifras muestran un escenario preocupante. Investigaciones poblacionales indican que solo el 13% de las personas presenta niveles adecuados de vitamina D en sangre.
La situación es aún más compleja en algunos grupos específicos. En mujeres menores de 50 años, un 16% presenta deficiencia severa, mientras que en adultos mayores esa cifra aumenta al 21,5%.
Los niños también aparecen entre los más afectados. Más del 75% de menores entre 4 y 14 años registra valores disminuidos de vitamina D, situación que preocupa por su impacto en el desarrollo y en la capacidad de respuesta frente a enfermedades.
La especialista señaló que es importante incorporar la medición de vitamina D dentro de los chequeos médicos de rutina, especialmente en épocas de menor exposición solar, considerando que la principal fuente de síntesis de este nutriente proviene de la radiación solar.
Actualmente algunos alimentos son fortificados con vitamina D3 para ayudar a enfrentar este déficit. Entre ellos se encuentran ciertas leches, harinas y bebidas vegetales. No obstante, la recomendación es revisar el etiquetado, ya que no todas las marcas incluyen este aporte nutricional.
