La venganza de una madre: encaró al violador que mató a su hija
Siete años después del crimen que conmocionó a Reino Unido, la madre de Libby Squire decidió escribir por primera vez una carta dirigida al hombre condenado por violar y asesinar a su hija de 21 años.
Lisa Squire leyó públicamente el mensaje en un podcast sobre crímenes reales, donde lanzó duras palabras contra Pawel Relowicz, el ciudadano polaco condenado a cadena perpetua por el asesinato ocurrido en febrero de 2019.
Libby Squire desapareció tras salir con amigos en la ciudad de Hull, Inglaterra. Horas más tarde fue abordada por Relowicz, quien la llevó hasta un sector apartado donde la violó y asesinó.
El cuerpo de la joven fue encontrado casi siete semanas después en un estuario, en una de las búsquedas policiales más grandes realizadas en la zona.
Durante el juicio realizado en 2021, Lisa Squire debió permanecer en silencio frente al asesino de su hija mientras escuchaba los detalles del crimen.
Sin embargo, años después decidió romper ese silencio con una carta cargada de dolor, rabia y preguntas que aún siguen sin respuesta.
“Eres un cobarde”, expresó la madre durante la lectura del mensaje, asegurando además que hará todo lo posible para que el condenado nunca vuelva a quedar libre.
En la carta también recordó que Libby logró conservar evidencia clave que permitió condenar a su agresor, pese al tiempo que permaneció desaparecida.
Lisa relató que su hija había llegado a Hull para estudiar filosofía en la universidad y atravesaba una etapa feliz de su vida antes del crimen.
La noche de su desaparición, Libby había sido rechazada en un club nocturno debido a su estado de ebriedad y posteriormente decidió caminar sola por las calles.
Según la investigación, Relowicz —quien ya tenía antecedentes por delitos sexuales— la interceptó y la subió a su automóvil antes de cometer el asesinato.
La policía logró identificarlo gracias a registros de vehículos en el sector y pruebas biológicas encontradas posteriormente en el cuerpo de la joven.
El hombre fue condenado por violación y asesinato, recibiendo cadena perpetua con un mínimo de 27 años de prisión.
Pese a la sentencia, Lisa Squire reconoció que aún vive con preguntas sobre cómo ocurrieron los últimos momentos de vida de su hija y qué hizo exactamente el asesino después del crimen.
Tras la muerte de Libby, su madre comenzó a trabajar junto a organizaciones y policías en campañas contra delitos sexuales y violencia hacia mujeres.
La mujer aseguró que continuará usando la historia de su hija para impulsar denuncias y evitar que otros agresores queden impunes.
Al cerrar su carta, Lisa afirmó sentirse orgullosa de Libby porque “gracias a ella otras mujeres están más seguras”.
