El esperado proyecto del Parque Sarita Gajardo en Chillán sufrió un duro revés luego que el Ministerio de Vivienda y Urbanismo decidiera poner término anticipado al contrato de construcción y anunciar un rediseño completo de la iniciativa.
La decisión implica frenar el proyecto original y reiniciar parte del proceso para adaptar las obras a las condiciones técnicas y restricciones detectadas en el terreno donde se emplazaría el futuro parque urbano.
La iniciativa contemplaba intervenir 5,6 hectáreas con infraestructura deportiva, áreas recreativas, espacios culturales y equipamiento urbano, proyecto que vecinos del sector esperaban desde hace varios años.
Según informó el Minvu, la empresa contratista solicitó a comienzos de mayo la liquidación y término del contrato, situación que abrió paso a la resolución administrativa adoptada por las autoridades.
Las revisiones técnicas detectaron incompatibilidades entre el diseño original y las restricciones de seguridad asociadas a líneas eléctricas de alta tensión presentes en el sector.
El problema no solo afectaba estacionamientos proyectados. Con el avance de reuniones técnicas se estableció que también existían observaciones para multicanchas, áreas recreativas y otros espacios considerados dentro del parque.
Las autoridades afirmaron que las adecuaciones necesarias eran incompatibles con los plazos y condiciones originales del contrato, por lo que se optó por detener el proyecto y avanzar hacia un nuevo diseño técnico.
La seremi de Vivienda, Carolina Navarrete, cuestionó además el bajo avance físico de las obras, señalando que la construcción alcanzaba apenas un 2% mientras existían costos diarios asociados al contrato.
Desde el Gobierno también apuntaron a deficiencias detectadas en la planificación inicial del proyecto, asegurando que las advertencias técnicas ya habían surgido durante etapas anteriores del proceso.
Ahora el Ministerio anunció una nueva licitación para desarrollar un rediseño independiente que permita ejecutar un proyecto ajustado a las condiciones reales del terreno y retomar una de las iniciativas urbanas más esperadas para Chillán.
