Plantar derechos para cosechar libertad

“Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú. Donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú. Donde haya un esfuerzo que todos esquivan, hazlo tú. Sé tú el que aparta la piedra del camino.”
- Gabriela Mistral
Este 8 de marzo, al conmemorar el Día Internacional de la Mujer, la invitación de Mistral cobra una urgencia renovada, un manifiesto de voluntad inquebrantable.
Es justo y necesario valorar los avances. Cada una de estas victorias es un árbol que alguien se atrevió a plantar cuando el suelo era pedregoso.
Sin embargo, la libertad no es un destino al que se llega y se descansa; es una cosecha que requiere cuidado diario.
La verdadera transformación ocurre en ese espacio donde la empatía se vuelve acción. El bienestar de la mujer no es una “causa femenina”, es el motor de una sociedad sana.
Cuando una mujer camina segura, cuando una niña cree que su inteligencia no tiene techos, toda la sociedad avanza. Mejorar la vida de las mujeres es, sencillamente, mejorar el mundo.
Pero esta reflexión nos llama a la acción, acción y más acción. El 8M debe vivirse en el gesto cotidiano: En el colega que valida la idea de su compañera sin apropiarse de ella; En el padre que cría en corresponsabilidad real, no solo “ayudando”; En cada uno de nosotros cuando decidimos no callar ante un comentario que denigra, etc.
Cultivar valores es el abono, pero la acción es la siembra. Cambiar la narrativa exige que dejemos de esquivar el esfuerzo de cuestionar nuestros propios sesgos.
Si hay un error que enmendar en nuestra convivencia, enmendémoslo hoy. La libertad que soñamos se cosecha con los derechos que plantamos hoy. No esperemos a que otros lo hagan.
Si hay un árbol que falta, plántalo tú. Por las que estuvieron, por las que estamos y, sobre todo, por las niñas que vienen observando cómo apartamos las piedras de su camino. Y recuerda siempre NO ESTAS SOLA, yo te creo.
Síguenos en Google News:
Síguenos en Instagram:
