Cable China–Chile desata tensión con EEUU: decreto fue aprobado y anulado en 48 horas en medio de sanciones
Cuatro días después de que Estados Unidos anunciara la revocación de visas a tres funcionarios del Gobierno del Presidente Gabriel Boric, entre ellos el ministro de Transportes Juan Carlos Muñoz, siguen surgiendo antecedentes y versiones cruzadas en torno al proyecto de cable submarino entre Hong Kong y Concón.
La medida fue comunicada por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien señaló que los funcionarios habrían participado en acciones que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones y la seguridad regional.
El cuestionamiento se vincula con el proyecto de fibra óptica que busca conectar China con Chile, en medio de la disputa geopolítica entre Washington y Beijing, considerando que China es el principal socio comercial del país.
Desde el Gobierno chileno, el canciller Alberto van Klaveren afirmó que la iniciativa se encuentra en una fase “sumamente inicial” y que aceptar su tramitación no equivale a aprobarla. Recalcó que el proyecto está en evaluación y sujeto a revisión por distintas agencias del Estado.
Sin embargo, el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, indicó que la concesión estaba en tramitación y que el proceso había avanzado, encontrándose en la etapa de confección de un decreto para determinar si se autorizaba.
Por su parte, el ministro Juan Carlos Muñoz sostuvo que el proyecto contempla 12 etapas y que la Subsecretaría solo se ha referido a la primera de ellas, agregando que actualmente se están revisando nuevos antecedentes.
No obstante, se conoció que el 27 de enero Muñoz firmó un decreto que otorgaba una concesión de Servicio Intermedio de Telecomunicaciones a la empresa CMI Chile SpA, autorizando la instalación, operación y explotación de un cable submarino entre Hong Kong y Concón por un período de 30 años.
El decreto fue anulado dos días después, el 29 de enero, a solicitud interna de la Subsecretaría de Telecomunicaciones, argumentando un error técnico o de tipeo. Desde el ministerio aseguraron que la anulación buscó recabar más antecedentes y que el documento no fue enviado a la Contraloría para toma de razón.
En paralelo, el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, calificó como “irrisoria” la sorpresa expresada por el Gobierno ante la sanción, señalando que durante los últimos dos meses sostuvo reuniones con autoridades chilenas para manifestar preocupaciones sobre el proyecto.
La Cancillería, en tanto, reiteró su rechazo a la medida adoptada por Washington y defendió que Chile actúa conforme a sus reglas y procesos institucionales.
La controversia mantiene abiertas interrogantes sobre el estado real del proyecto y el impacto que podría tener en las relaciones diplomáticas entre Chile y Estados Unidos.
