Senador bajó más de 12 kilos en menos de un mes: mira aquí cómo lo hizo
El drástico cambio físico del senador Rojo Edwards no pasó desapercibido. En solo 22 días bajó más de 11 kilos tras someterse a un régimen de ayuno intermitente extremo, que incluyó periodos de hasta cinco días sin ingerir alimentos.
La estrategia, que inició el 31 de diciembre de 2025, generó amplio debate y llevó el tema hasta el matinal “Tu Día” de Canal 13, donde una especialista analizó los posibles riesgos.
Según explicó el propio parlamentario, el objetivo del ayuno era “adaptar el cuerpo para que funcione con grasa y no con carbohidratos”, disminuyendo los niveles de insulina para favorecer la producción de beta hidroxibutirato, un compuesto asociado al uso de grasa como fuente de energía.
Durante los periodos sin comida, aseguró que consumía agua con sal para mantener el equilibrio de electrolitos y evitar síntomas como dolor de cabeza o calambres, siempre bajo supervisión médica.
El plan fue progresivo: comenzó con tres días sin comer, luego realizó una comida sin carbohidratos y continuó alternando jornadas de uno, dos, tres y hasta cinco días de ayuno. Al 22 de enero ya había bajado 11 kilos, cifra que aumentó a 12,2 kilos hacia el 30 del mismo mes.
Sin embargo, la nutricionista Catalina Miranda advirtió en el programa que este tipo de prácticas no son recomendables para cualquier persona.
Explicó que ayunos de entre 12 y 16 horas pueden ser fisiológicos y adaptables en ciertos casos, pero superar las 24 horas “ya es entrar en un terreno más complicado”, donde pueden aparecer hipoglucemia, mareos, dolores de cabeza, alteraciones digestivas y desbalances metabólicos.
La profesional recalcó que los ayunos prolongados requieren evaluación caso a caso y acompañamiento médico, especialmente en personas con enfermedades crónicas como diabetes o en tratamiento oncológico.
Además, señaló que el agua con sal puede ayudar a reponer algunos electrolitos básicos, pero no reemplaza los nutrientes esenciales que el organismo necesita para funcionar correctamente.
El caso del senador abrió nuevamente el debate sobre los límites del ayuno intermitente y los riesgos de popularizar estrategias extremas sin considerar las condiciones individuales de salud.
