Disparó para matar a su propio hermano en San Carlos
Un violento conflicto familiar ocurrido en una parcela rural de San Carlos, en la Región de Ñuble, estuvo a centímetros de transformarse en una tragedia fatal. Tras casi dos años de investigación y juicio, la justicia condenó a un hombre que disparó una escopeta con la intención de matar a su propio hermano, en un hecho que conmocionó a la comunidad.
El ataque se remonta al 1 de marzo de 2022, cuando Nelson Cáceres Alfaro (58) llegó hasta el sector Unión Ninquihue, lugar donde vivían sus hermanos y donde arrastraban conflictos familiares previos. Lo que comenzó como una discusión escaló rápidamente a una escena de extrema violencia.
Según se estableció durante el juicio, el hombre agredió físicamente a su hermana, lo que motivó la intervención de su hermano Pablo Agustín Cáceres Alfaro. Fue en ese momento cuando el agresor se dirigió hasta el vehículo en el que había llegado, tomó una escopeta que portaba de manera ilegal y regresó para enfrentar a su familia.
El disparo fue directo y con intención homicida. El cañón del arma apuntó al pecho de la víctima, pero una reacción desesperada de la hermana —quien empujó el arma en el último segundo— evitó una muerte segura. Aun así, los perdigones impactaron en la zona inguinal y en uno de los muslos, dejando al hombre con lesiones graves.
El caso fue llevado a juicio oral en Chillán, donde el tribunal finalmente resolvió condenar a Nelson Cáceres a 6 años de presidio por homicidio frustrado, además de 3 años y un día por porte ilegal de arma de fuego, sumando 9 años de cárcel efectiva.
El fallo cerró un proceso marcado por la violencia intrafamiliar, el uso de armas ilegales y el riesgo permanente que representan este tipo de conflictos no resueltos, especialmente en sectores rurales. Para la familia y la comunidad, la sentencia marca el fin judicial de un episodio que pudo terminar con una muerte evitable y que hoy deja una señal clara sobre las consecuencias de la violencia extrema.
