Malls chinos conquistan Chile pese a fiscalizaciones y polémicas
El número de malls chinos en Chile sigue creciendo con fuerza. Según un catastro elaborado por la consultora Colliers, actualmente existen 225 locales de este tipo en el país, lo que representa 55 más que en enero del año pasado y un crecimiento anual de 27,5%.
El informe, sin embargo, revela un fenómeno que rompe con la tendencia general: Santiago Centro redujo significativamente la presencia de estos establecimientos. En un año, la comuna pasó de 41 a 31 malls chinos, lo que equivale a una caída del 34%, aunque aún concentra cerca del 40% del total nacional, manteniéndose como el principal polo de este tipo de comercio.
De acuerdo con José Agustín Segura, subgerente del área de inteligencia de negocios de Colliers, esta disminución responde a dos factores clave. Por un lado, el tipo de productos que comercializan ya no justificaría el arriendo de grandes superficies en zonas de alto costo, lo que ha llevado a los operadores a migrar hacia comunas menos densas y regiones fuera de la capital.
A ello se suma un aumento en las fiscalizaciones durante 2025, tras denuncias por no entrega de boletas y por incumplimientos en el pago de patentes comerciales, lo que derivó incluso en clausuras de algunos locales.
El estudio identifica como principales operadores a Newtree, Alistore, Lida, Marketches, Doremi y Gran Shangai, aunque destaca que una parte importante del crecimiento proviene de malls chinos independientes, especialmente en regiones. Para el análisis, Colliers consideró únicamente locales con superficie superior a los 500 metros cuadrados, excluyendo bazares y galerías de menor tamaño.
Durante el último año, este tipo de comercio también estuvo en el centro de la polémica. Organizaciones gremiales acusaron competencia desleal e incumplimientos normativos, lo que motivó a la Multigremial Nacional a oficiar a organismos como el SII, Aduanas y el Ministerio del Trabajo, alertando sobre eventuales irregularidades y su impacto en el comercio formal.
Pese a estos cuestionamientos, el fenómeno de los malls chinos continúa expandiéndose a nivel país, aunque con un reordenamiento territorial que marca un retroceso en el centro de Santiago y una clara expansión hacia nuevos mercados.
