Un carabinero y 27 orientales: La caída de “mafia china” que operaba en Chile

La PDI y la Fiscalía Centro Norte dieron a conocer este jueves los detalles de la caída de una banda criminal china, una “mafia china” que operaba en el barrio Meiggs, tras un amplio operativo realizado el miércoles que dejó 30 detenidos, entre ellos 27 ciudadanos orientales y un carabinero.
Se trató de la operación “Muralla Oriental”, donde según el director de la policía civil, Eduardo Cerna, se detuvo a involucrados en diversos delitos: tráfico de drogas, homicidios, secuestros, comercio sexual, cohecho, contrabando, defraudaciones, delitos tributarios y falsificaciones.
La banda era liderada por tres ciudadanos chinos, quienes utilizaban nombres en español para ser reconocidos. Su centro de operaciones era el barrio Meiggs, donde desarrollaron comercios ilícitos y ejercieron control territorial.
Según reveló el fiscal Centro Norte, Alfredo Cerri, la investigación duró años y comenzó con indagaciones por contrabando e infracción a la ley de propiedad intelectual. “Desarticulamos una inmensa, peligrosa y complicada estructura criminal de origen chino… Se tuvo la capacidad analítica de vincular hechos que se entendían como no relacionados y que finalmente mostraban una concatenación, roles y formas de operar”, añadió Cerna.
En total, se allanaron 63 propiedades, entre domicilios y comercios, en Santiago, Estación Central, Quinta Normal y Providencia, lo que permitió detener a 30 personas: 27 chinos, dos chilenos y un boliviano. De ellos, 18 quedaron a disposición del Ministerio Público y el resto apercibidos a espera de citación.
El operativo permitió recuperar $600 millones en efectivo, además de pistolas, armas largas y el congelamiento de bienes. Entre las propiedades allanadas figuran edificios como la Shakira Tower y distintas “casas de karaoke”, locales que operaban con fachada de restaurantes u hoteles, pero que en realidad se utilizaban para comercio sexual, consumo de drogas y alcohol.
Entre los detenidos está también un carabinero de la Escuela de Suboficiales, acusado de colaborar activamente con esta organización criminal. Fue dado de baja por la institución. Según el fiscal Cerri, el exuniformado entregaba información de procedimientos policiales a los locales implicados, a cambio de beneficios económicos.
“Ese contexto de revelación de secreto y obtención de dinero por infringir los deberes de su cargo es la función que cumple”, detalló.
El ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, valoró la rapidez de la institución policial al remover al funcionario: “Las organizaciones criminales no se pueden expandir sin que exista la complicidad de algún funcionario público, pero creo que es relevante la forma en que las instituciones abordan estas situaciones de manera directa y transparente”, afirmó.
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