Hasta $60 millones: esto han gastado los candidatos en campaña por RRSS

La inversión en redes sociales se ha convertido en una pieza clave dentro de las campañas presidenciales 2025 en Chile, y los candidatos ya están destinando cifras millonarias para posicionarse en plataformas digitales.
Según un informe elaborado por la agencia de marketing y comunicaciones SOUL, los ocho aspirantes a La Moneda han usado la publicidad pagada en redes como Facebook, Instagram y Google Ads para ganar visibilidad, difundir sus mensajes y conectar con audiencias específicas.
El estudio muestra que José Antonio Kast lidera ampliamente el gasto en redes, con una inversión de $58.108.280 en la plataforma Meta, distribuidos en 27 anuncios. Además, el abanderado del Partido Republicano habría destinado otros $55 millones en Google Ads, sumando más de $113 millones entre ambas plataformas.
En segundo lugar aparece Jeannette Jara, del Partido Comunista, con $27.701.193 invertidos en Meta y $26.200.000 en Google Ads. Le sigue Evelyn Matthei, con $14.216.719 en Meta y $26.050.000 en avisos bajo la razón social “Importadora y Comercializadora Viteo Spa”.
Marco Enríquez-Ominami registra un solo anuncio en Meta por $4.761.352, y otros $50.000 en Google Ads. En tanto, Harold Mayne-Nicholls habría gastado $305.980 en 12 publicaciones digitales.
Finalmente, los comandos de Franco Parisi y Eduardo Artés no habrían pagado por avisos en redes sociales, aunque ambos mantienen actividad orgánica en sus cuentas oficiales.
El informe también detalla cómo los equipos de campaña segmentan sus mensajes. En el caso de Kast, los anuncios sobre migración se concentraron en Arica y Parinacota y Tarapacá, mientras que Jara aplicó estrategias similares para promocionar propuestas vinculadas al control fronterizo y seguimiento biométrico.
En cuanto al público objetivo, la mayoría de los candidatos destina sus anuncios a “todos”, aunque Jara, Matthei y Mayne-Nicholls también ajustaron parte de sus campañas para dirigirse especialmente a mujeres. Por edad, predomina la inversión en mensajes para jóvenes y adultos mayores, mientras que Matthei y Mayne-Nicholls diversificaron su pauta digital por rangos etarios.
Con estos montos, las redes sociales se consolidan como el principal campo de batalla comunicacional de la campaña presidencial chilena 2025, donde la visibilidad digital y la segmentación estratégica pueden marcar la diferencia en el resultado final.
