Tras autorización a la CIA: Helicópteros estadounidenses vuelan frente a Venezuela

La tensión militar en el Caribe volvió a escalar luego de que Estados Unidos movilizara helicópteros de combate a menos de 90 millas de la costa de Venezuela, según un análisis visual publicado por The Washington Post (TWP).
El informe detalla que una unidad de aviación de élite de Operaciones Especiales del Ejército estadounidense realizó vuelos sobre aguas del Caribe, frente a la costa noreste de Trinidad, en las últimas jornadas. Las aeronaves habrían sido identificadas como MH-6 Little Bird y MH-60 Black Hawks, operadas por el 160.º Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales, conocido como los “Night Stalkers”.
Un funcionario norteamericano citado por el TWP afirmó que los vuelos correspondieron a ejercicios de entrenamiento, aunque podrían servir como preparación para operaciones ampliadas contra presuntos narcotraficantes, “incluyendo posibles misiones dentro de Venezuela”.
Las imágenes publicadas muestran a las aeronaves volando sobre zonas cercanas a plataformas de petróleo y gas. Según el análisis de ubicación del medio, los helicópteros se encontraban a unos 90 kilómetros del litoral venezolano.
Consultado sobre la situación, el secretario de prensa del Pentágono, Kingsley Wilson, evitó entregar detalles y aseguró que “el Departamento no responderá a las especulaciones sobre operaciones militares basadas en análisis de expertos”. En tanto, el ministro de Seguridad Nacional de Trinidad y Tobago, Roger Alexander, tampoco comentó los reportes.
El episodio coincide con la reciente autorización del presidente Donald Trump para una acción encubierta de la CIA en Venezuela. Fuentes citadas por The New York Times indicaron que la medida busca intensificar la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro y podría incluir operaciones letales y de inteligencia en el Caribe.
Hasta ahora no está claro si la CIA planea intervenir directamente en territorio venezolano, pero el despliegue aéreo estadounidense reaviva las alertas sobre un posible aumento de la presencia militar de Washington en la región.
