Víctima fue secuestrada, mutilada y obligada a comerse su propia oreja
Una historia digna de película de terror ocurrió en pleno Santiago: seis miembros de un clan narco, entre ellos dos venezolanos, cuatro chilenos y un menor de edad, fueron detenidos por la PDI tras un espeluznante secuestro ocurrido el pasado 8 de julio en la comuna de Conchalí.
¿La víctima? Un integrante del mismo grupo criminal, encargado de un punto de venta de drogas, que terminó siendo torturado por sus propios socios.
El subprefecto Hassel Barrientos, de la Bipe Antisecuestros Metropolitana, confirmó que el sujeto fue mantenido en cautiverio por 20 horas, tiempo en que fue golpeado, mutilado… y obligado a comerse su propia oreja.
Así como lo leyó: sus captores le cortaron parte de la oreja y lo forzaron a tragársela como castigo por presuntas diferencias con las cuentas del narcomenudeo.
“Esta práctica busca establecer el control total de la banda sobre sus integrantes. Son métodos de terror que usan para mantener liderazgo”, explicó Barrientos.
El brutal castigo no solo dejó lesiones físicas graves, sino también un mensaje claro del clan: el que falla, paga caro.
Tras ser liberado, la víctima llegó por sus propios medios a un centro asistencial, donde se activó la investigación que terminó con allanamientos en Conchalí y Quintero.
En total, nueve personas fueron arrestadas, ocho de ellas vinculadas directamente al secuestro, y se incautó droga en dos puntos de venta.
La fiscal Magdalena Díaz, de la Fiscalía ECOH, confirmó que los responsables serán formalizados por secuestro con mutilación, un delito gravísimo que podría implicar penas de cárcel efectivas.
La investigación sigue en curso, y no se descartan nuevas detenciones.
