Venta de propiedades del Partido Comunista: revelan nuevos vínculos con militantes
En 2016, el Partido Comunista vendió 218 inmuebles a la Sociedad de Inversiones Progreso SpA, empresa creada por Ricardo Castro, militante de la colectividad.
La transacción generó polémica en su momento, ya que Castro no tenía la solvencia económica para asumir la compra, valorada en $3 mil millones.
Según una investigación de Ciper, con el paso de los años, Progreso SpA vendió 43 de estos inmuebles, y 31 terminaron en manos de personas vinculadas al PC.
La principal compradora fue Inmobiliaria Libertad S.A., empresa que en 2014 fue clave en la entrada del partido a la Universidad ARCIS, institución que terminó cerrando por problemas financieros.
Otros compradores incluyen a Ricardo Paredes, Inversiones Huelquén S.A. y Patricia Sepúlveda, todos con conexiones al PC.
Además, José Ricardo Solé, actual miembro del Comité Central del partido, aparece vinculado tanto a la empresa compradora como a la vendedora en el momento de la transacción.
Por otro lado, Progreso aún adeuda más de $4.500 millones al Partido Comunista por la compra de los inmuebles.
Hasta la fecha, solo ha pagado el 33,9% del total, y la deuda ha sido repactada en tres ocasiones, aumentando con intereses y reajustes en la UF. Desde el partido no han entregado respuestas sobre estos movimientos financieros.
