Patrón del naufragio en Bahía Mansa pidió no llamar a emergencias y habría huido sin ayudar a pasajeros
La Fiscalía reveló nuevos antecedentes sobre el naufragio ocurrido el domingo en Bahía Mansa, donde siete personas perdieron la vida y más de una veintena resultó herida.
En la audiencia de formalización, se expuso que el patrón de la embarcación habría pedido a los pasajeros no llamar a emergencias, asegurando que todo estaba bajo control y que la Armada monitoreaba la ruta, lo que resultó ser falso.
El acusado, quien enfrenta cargos por homicidio simple con dolo eventual y 24 lesiones menos graves, tenía su licencia vencida y no contaba con autorización para operar la embarcación.
La nave, propiedad de su padre, tenía permiso de zarpe bajo otro nombre, y el imputado no informó que viajaba sin tripulante. En su lugar, llevaba a una adolescente de 16 años.
Además, pese a que la familia Marileo Mera había contratado el viaje en un servicio exclusivo y pagado 27 mil pesos por pasajero, el patrón subió a más personas en distintos muelles hasta llegar a un total de 34, excediendo la capacidad de la lancha.
Según testigos, no todos tenían chalecos salvavidas y algunos pasajeros iban de pie o incluso sobre el techo de la embarcación.
De acuerdo con los testimonios, cuando el mar comenzó a agitarse y las olas crecieron, algunos pasajeros manifestaron temor, pero el patrón insistió en que no había peligro.
Les pidió que no llamaran a emergencias y los tranquilizó diciendo que la Armada estaba siguiendo el trayecto, lo que luego se comprobó que era falso. Además, nunca utilizó la radio de la embarcación ni pidió auxilio.
En un momento crítico, el acusado dejó el mando de la nave en manos de un pasajero, presuntamente un militar en estado de ebriedad, mientras él intentaba revisar el motor. Según los sobrevivientes, esta persona no supo cómo reaccionar y la situación se descontroló.
Cuando la embarcación comenzó a volcarse, el patrón intentó estabilizarla pidiendo a algunos pasajeros cambiar de posición para hacer contrapeso, pero ya era tarde. Con el agua ingresando, fueron los propios ocupantes quienes rompieron las ventanas a golpes para poder escapar. Testigos aseguran que el acusado fue el primero en abandonar la lancha sin auxiliar a nadie.
Muchos pasajeros cayeron al mar sin chaleco salvavidas y fueron rescatados por pescadores artesanales que acudieron al lugar.
La Fiscalía relató que una de las víctimas tuvo que quitarse su chaleco para salvar a su hijo.
Según el Ministerio Público, el patrón actuó con negligencia extrema y motivado por razones económicas al sobrecargar la embarcación, consciente del riesgo.
En cambio, la defensa argumenta que se trató de un cuasidelito de homicidio, sin dolo, y que el imputado intentó evitar la tragedia.
Además, desmintió que hubiera pasajeros sin chalecos salvavidas y destacó la experiencia del acusado como pescador y bombero.
La Fiscalía solicitó la prisión preventiva del imputado, mientras la defensa pidió que se decretara solo arraigo nacional.
La investigación continúa para esclarecer las responsabilidades en este trágico naufragio.
