Fin del CAE: Presidente Boric presenta plan de condonación y nuevo financiamiento estudiantil
Esta mañana de martes, el presidente Gabriel Boric presentó desde la comuna de Estación Central el proyecto de Ley de Reorganización y Condonación de Deudas Educativas, que también introduce un nuevo mecanismo de financiamiento para la educación superior en Chile, poniendo fin al Crédito con Aval del Estado (CAE).
El anuncio se realizó en un acto que contó con la presencia de varios ministros del gabinete, entre ellos Nicolás Cataldo (Educación), Mario Marcel (Hacienda), Álvaro Elizalde (Segpres), Camila Vallejo (Vocería), Jeannette Jara (Trabajo), Antonia Orellana (Mujer) y el subsecretario de Educación Superior, Víctor Orellana.
El presidente Boric destacó que este proyecto “cumple con la palabra empeñada” y aseguró que se está ejecutando con responsabilidad.
La iniciativa, que fue anticipada en cadena nacional la noche anterior, busca aliviar la carga financiera de miles de chilenos que están endeudados con el sistema de financiamiento educativo actual y mejorar el acceso a la educación superior a través de un nuevo sistema más equitativo y sin la intervención de la banca.
Nuevo Sistema de Financiamiento FES
El nuevo sistema de financiamiento, llamado Financiamiento Estudiantil Solidario (FES), permitirá a los estudiantes cursar sus estudios superiores sin tener que enfrentar los costos inmediatos.
Una vez egresados e incorporados al mercado laboral, los estudiantes retribuirán el costo de su educación mediante un porcentaje progresivo de su sueldo, y el pago se extenderá por un tiempo proporcional a los semestres cursados.
Este sistema reemplaza, unifica y simplifica los instrumentos actuales de financiamiento para la educación superior.
Está dirigido a estudiantes que no acceden a la gratuidad, pero ofrece mejores condiciones que los sistemas anteriores. Entre sus características, no contará con la participación de bancos y será gestionado por el Estado.
Un aspecto importante es que el FES no considera requisitos socioeconómicos o académicos para acceder a este sistema, lo que facilita el acceso a todos los estudiantes, sin discriminación.
Las instituciones de educación superior podrán adscribirse al sistema si cumplen con ciertos requisitos, similares a los exigidos por el sistema de gratuidad.
Además, para el 10% de los estudiantes con mayores ingresos, se permitirá la aplicación de un copago, equivalente a la diferencia entre el arancel regulado y el arancel real de la institución.
Plan de Reorganización y Condonación de Deudas Educativas
El proyecto también introduce un plan de reorganización y condonación de las deudas educativas que busca aliviar la situación de los deudores del CAE, Fondo Solidario y créditos CORFO.
Este plan está diseñado para ajustarse a las características de cada deuda, ofreciendo condiciones acordes a la situación económica de cada persona.
El presidente Boric mencionó que este plan está pensado para beneficiar tanto a quienes han cumplido con los pagos de sus créditos como a aquellos que, debido a dificultades económicas, no han podido mantenerse al día.
Esto incluye a deudores que abandonaron sus estudios y enfrentan una carga financiera excesiva e injustificada.
La adhesión a este plan será voluntaria y estará disponible tanto para los actuales beneficiarios y deudores de los créditos mencionados.
Implicaciones del Proyecto
El proyecto de ley representa una de las reformas más esperadas en el sistema educativo chileno, ya que aborda uno de los problemas más criticados por los estudiantes y sus familias: la deuda estudiantil.
Se estima que beneficiará a miles de estudiantes y exestudiantes que han enfrentado dificultades económicas debido al modelo de financiamiento que ha estado en vigencia en las últimas décadas.
Además, el nuevo sistema FES busca dar una respuesta estructural que permita a las nuevas generaciones acceder a la educación superior sin enfrentar una deuda aplastante.
Finalmente, el presidente Boric resaltó que esta iniciativa es parte de su compromiso de avanzar hacia un sistema educativo más equitativo y accesible para todos, señalando que “la educación es un derecho y no un privilegio” y que el Estado debe garantizar que este derecho sea una realidad para todas y todos los chilenos.
