“Mijo, no lo haga”: Revelan estremecedores detalles del intento de asesinato en Concepción

Desde el primer momento, los detectives de la PDI sospecharon que el ataque al comerciante en la avenida Los Carrera de Concepción era un homicidio por encargo.
Esta hipótesis se confirmó tras la detención de un sicario, quien -según la Fiscalía- fue confrontado por la víctima cuando intentó dispararle, pidiéndole que no lo hiciera después de que fallaran los primeros dos disparos.
La revelación de que los hijos del comerciante habían pagado por el asesinato de su propio padre dejó a la familia y a la comunidad en estado de shock e incredulidad.
El incidente ocurrió la madrugada del 19 de julio, cuando Mauricio Guzmán fue atacado en su camioneta al llegar a su local comercial.
El disparo en la cabeza lo dejó en estado crítico, con riesgo vital, hasta que recientemente comenzó a mostrar signos de recuperación, aunque la bala sigue alojada en su cráneo.
El jefe de la Brigada de Homicidios, subprefecto Mauro Gutiérrez, explicó que desde el principio se sospechó de un crimen por encargo, ya que las imágenes de seguridad mostraban que la víctima esperaba a su agresor, quien le disparó sin intentar ninguna otra acción delictiva.
El fiscal Matías Arellano detalló que, según la confesión del sicario colombiano Bryan Monsalve, durante el ataque la víctima le pidió que no disparara.
Tras dos intentos fallidos debido a problemas con el arma, el sicario finalmente logró efectuar el disparo que hirió gravemente a Guzmán.
Lo más impactante del caso es que Monsalve reveló que fueron los tres hijos de Guzmán -Luciano, Maximiliano, y Mauricio, de 18, 21 y 24 años- quienes lo contrataron por 3 millones de pesos para cometer el asesinato.
Sin embargo, los hermanos no completaron el pago acordado, alegando que el crimen no se había consumado.
La noticia de que los hijos estaban detrás del intento de asesinato de su padre dejó a la familia devastada. La hermana de la víctima, Erika Guzmán, expresó su asombro e incredulidad tras conocer los detalles de la investigación.
Los cuatro implicados fueron formalizados por parricidio y homicidio calificado en grado de frustrado.
El juez Juan Pinochet decretó la prisión preventiva para los hermanos y el sicario, considerando que representan un peligro para la seguridad de la sociedad y la víctima, y ante el riesgo de que puedan fugarse.
La defensora penal Carla Canales, quien representa a los cuatro acusados, señaló que mientras el sicario colombiano ha confesado, los hermanos han optado por guardar silencio.
El Ministerio Público tiene un plazo de seis meses para concluir la investigación, durante los cuales se llevarán a cabo varias diligencias, incluyendo el levantamiento del secreto bancario para verificar los pagos, y la evaluación del daño sufrido por la víctima.
Además, no se descarta la posibilidad de que surjan otros involucrados en el caso.
